A la sombra del mar

Abreu, Juan

Pasan los días y nada sucede, La situación de Rey es desesperada. No es solamente el problema de que no lo atrapen. Están el hambre y el frío y el vivir a la intemperie. Y la soledad. Voy cada vez que puedo y pasamos horas conversando. Necesita compañía. Planeamos algunas tertulias, para anímarnos. Rapiño en casa la poca comida que hay para llevarle, cuando se puede. Pero todo el mundo pasa hambre y tampoco hay dinero pues ganamos una miseria. De vez en cuando hacemos una colecta y le levo algo para que pueda comprar en los quioscos del Parque. […] Me habla de escribir otro S.O.S. para poner en cdaro lo que es verda deramente la UNEAC. Pero no tuvo tiempo. Conversamos de su novela por escribir, la tercera de su pentagonía [.]. No dejaba de hacer planes, en medio de aquella situación. Decía que iba a tener una casa desde la que se viera el mar para escribir en paz. Que si cualquiera de nuestros encuenfros fuera el úlfimo, que no me preocupara por él, «que nos veríamos del ofro lado». [..] No se puede ser un artista honesto en este paíis y participar de la cultura oficial. Eso lo tengo muy claro. Lo único que queda es la fuga. Escapar de este infierno como sea, y salvar lo que se escriba. Eso es todo lo que nos depara el futuro. Con suerte. Qué será de nosotros?, me pregunto en este momento sombrío. Triste, esperando lo peor, aplastados por la impunidad del poder. Qué será de nosotros? Y otra pregunta: apueden algo contra no sotros? Contra nosotros que, a pesar de estar acosados o presos, como es el caso de Reinaldo (y tantos otros), esperamos nuestro turno de la manera más natural posible, es decir, escribiendo. Que a pesar de todo nos paseamos por la playa bajo el cielo que espumea y por la arena vertiginosa que espejea a sol que nace. Qué pueden ellos si Rey, en medio de una situación espantosa, puede mantenerse sereno y sonreir. Qué pueden si mucho más completa es la dicha del perseguido. Ahora pienso: lo único quve amó Arenas fue el oleaje, y ahí está el mar, intocable y perfecto. Entonces confío en que tiene razón: después de los gusanos y la ferocidad y la paz y lo cambiante, nos veremos del otro lado y nos estrecharemos las manos. Así será, sencillo, como todo lo duradero. Y a la sombra del mar que nos envuelva nos sentaremos a esperar las olas.

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Sinopsis de A la sombra del mar

Pasan los días y nada sucede, La situación de Rey es desesperada. No es solamente el problema de que no lo atrapen. Están el hambre y el frío y el vivir a la intemperie. Y la soledad. Voy cada vez que puedo y pasamos horas conversando. Necesita compañía. Planeamos algunas tertulias, para anímarnos. Rapiño en casa la poca comida que hay para llevarle, cuando se puede. Pero todo el mundo pasa hambre y tampoco hay dinero pues ganamos una miseria. De vez en cuando hacemos una colecta y le levo algo para que pueda comprar en los quioscos del Parque. [...] Me habla de escribir otro S.O.S. para poner en cdaro lo que es verda deramente la UNEAC. Pero no tuvo tiempo. Conversamos de su novela por escribir, la tercera de su pentagonía [.]. No dejaba de hacer planes, en medio de aquella situación. Decía que iba a tener una casa desde la que se viera el mar para escribir en paz. Que si cualquiera de nuestros encuenfros fuera el úlfimo, que no me preocupara por él, "que nos veríamos del ofro lado". [..] No se puede ser un artista honesto en este paíis y participar de la cultura oficial. Eso lo tengo muy claro. Lo único que queda es la fuga. Escapar de este infierno como sea, y salvar lo que se escriba. Eso es todo lo que nos depara el futuro. Con suerte. Qué será de nosotros?, me pregunto en este momento sombrío. Triste, esperando lo peor, aplastados por la impunidad del poder. Qué será de nosotros? Y otra pregunta: apueden algo contra no sotros? Contra nosotros que, a pesar de estar acosados o presos, como es el caso de Reinaldo (y tantos otros), esperamos nuestro turno de la manera más natural posible, es decir, escribiendo. Que a pesar de todo nos paseamos por la playa bajo el cielo que espumea y por la arena vertiginosa que espejea a sol que nace. Qué pueden ellos si Rey, en medio de una situación espantosa, puede mantenerse sereno y sonreir. Qué pueden si mucho más completa es la dicha del perseguido. Ahora pienso: lo único quve amó Arenas fue el oleaje, y ahí está el mar, intocable y perfecto. Entonces confío en que tiene razón: después de los gusanos y la ferocidad y la paz y lo cambiante, nos veremos del otro lado y nos estrecharemos las manos. Así será, sencillo, como todo lo duradero. Y a la sombra del mar que nos envuelva nos sentaremos a esperar las olas.

A la sombra del mar

Autor Abreu, Juan
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Editorial Editores Argentinos
Año 2016
Idioma español
ISBN 9789873876042
País Cuba

Abreu, Juan

Juan Abreu es un escritor cubano residente en Barcelona. Entre sus obras publicadas en España se destacan las novelas Garbageland (Mondadori, 20or); Gimnasio (Poliedro, 2002); Accidente (Debolsillo, 2004); Cinco cervezas (Poliedro, 2005); Diosa (Tusquets, 2007); Una educación sexual (Linkgua, 2012) y El reto (Jot Down Books, 2013). Su obra ha sido traducida al alemán, francés, italiano y catalán.

Información adicional

Peso 370 g