El ángel de la gasolina

Ruales Hualca, Huilo

o más alegre de este libro es su cementerio: la risa de los huesos en los dedos del fuego. Ja memoria que se inhala. las palabras que no existen, su aliento final. la poesía que acabará con el sufrimiento de los muertos. Que acariciará sus pechos de ceniza y erizará su alma dormida. Libro con las tumbas abiertas y los asesinos que se merece: Dios, los Ángeles y los Asaltantes: Nueva trinidad, mismos antecedentes criminales. Insectos bajo la misma lupa. Tempestad de ángeles descendiendo sobre las metrópolis incendiadas, huyendo del cielo como si , también, se hubiera muerto; rodando por las avenidas con sus plumas de carbón, con su sola nariz para volver al vuelo, el peso de un caballo en sus espaldas y la maternal legaña cíclope de los escapes espiando, abrasada por una lágrima de gasolina, su estadía en las madrugadas del fin. Aquí está el útimo cigarrillo para Dios en la sala de partos. Que sonría por última vez y se corte las venas. Y arree con su sangre este ataúd de alas por las calles del olvido y los anfiteatros vacíos. Después de este libro, profundo como os garajesel mundo se olvidará de los ángeles y se enamorará de sus asaltantes. Del trabajo limpio de estos hombres que levan un nido de tiburones en el pecho y un ojo gris y solobajo el párpado. Que caen del árbol de la noche con el puñal que abrirá sus pétalos en el vientre de esta lluvia humana para dar hijos a la sombra. El resto es recuerdos y cicatrices como ratas azules en el rostro. Ahora dejemos que el tiempo nos sepulte en este puerto donde nada pasa, sólo la sangre. Que las uñas crezcan hajo ed gatillo de las palabras: La poesía y el crimen estin servidos. Última lamada.

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Sinopsis de El ángel de la gasolina

o más alegre de este libro es su cementerio: la risa de los huesos en los dedos del fuego. Ja memoria que se inhala. las palabras que no existen, su aliento final. la poesía que acabará con el sufrimiento de los muertos. Que acariciará sus pechos de ceniza y erizará su alma dormida. Libro con las tumbas abiertas y los asesinos que se merece: Dios, los Ángeles y los Asaltantes: Nueva trinidad, mismos antecedentes criminales. Insectos bajo la misma lupa. Tempestad de ángeles descendiendo sobre las metrópolis incendiadas, huyendo del cielo como si , también, se hubiera muerto; rodando por las avenidas con sus plumas de carbón, con su sola nariz para volver al vuelo, el peso de un caballo en sus espaldas y la maternal legaña cíclope de los escapes espiando, abrasada por una lágrima de gasolina, su estadía en las madrugadas del fin. Aquí está el útimo cigarrillo para Dios en la sala de partos. Que sonría por última vez y se corte las venas. Y arree con su sangre este ataúd de alas por las calles del olvido y los anfiteatros vacíos. Después de este libro, profundo como os garajesel mundo se olvidará de los ángeles y se enamorará de sus asaltantes. Del trabajo limpio de estos hombres que levan un nido de tiburones en el pecho y un ojo gris y solobajo el párpado. Que caen del árbol de la noche con el puñal que abrirá sus pétalos en el vientre de esta lluvia humana para dar hijos a la sombra. El resto es recuerdos y cicatrices como ratas azules en el rostro. Ahora dejemos que el tiempo nos sepulte en este puerto donde nada pasa, sólo la sangre. Que las uñas crezcan hajo ed gatillo de las palabras: La poesía y el crimen estin servidos. Última lamada.

El ángel de la gasolina

Autor Ruales Hualca, Huilo
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Editorial Corporación Cultural Eskeletra
Año 1999
Idioma español
ISBN 9789978160121
País Ecuador
Edad 18

Ruales Hualca, Huilo

Huilo Ruales Hualca (Ibarra, Ecuador, 1947) es uno de los más representativos escritores ecuatorianos de este fin de siglo. Ha publicado «Y todo este rollo también a mí me jode (1984), «Nuaycielo comuel dekito» (1985), «Loca para loca la loca (1989), Fetiche y fantoche» (1994), «Leyendas de la ciudad prohibida(1996), «leyendas olvidadas del Reino de la Tuentifor (1997); así como la novela «Maldeojo» (1998). Ha sido recogido en diversas antologías del cuento hispanoamericano, y la calidad de su obra ha sido reconocida con los premios nacionales «Últimas Noticias» (1984), Joaquín Gallegos Lara» (1989) y «Aurelio Espinosa Pólit» (1993). En 1983 le fue concedido el prestigioso premio internacional «Rodolfo Walsh» de Paris. En la actualidad residle en Toulouse (Francia).

Información adicional

Peso 248 g